Quizás el circo que se inauguraba ese día se podría haber llamado “Las arenas de Penélope”, le hubiera pegado, era un nombre atractivo y con gancho. Sin embargo el cartel que lo anunciaba mostraba dos trapecistas que formaban con sus cuerpos dos grandes T en un juego gráfico que mostraba un nombre que por siempre quedó grabado en mi retina: “Tropiezos y trapecios”.
Supongo que fue la primera vez que con mis ojos, bendecidos con una heterocromía de nacimiento contemplaba una despedida en vidrio roto, un sanar las heridas, un orgasmo literario.
La primera vez que acudí a una de sus funciones, y vi a esos tres personajes casi cómicos sobre el escenario, acróbatas de la vida, escupiendo risas y penas, recuerdo que salí con la sensación de que debía recoger mis intra-pedazos de cristal para que el mundo y tú pesárais mucho menos.
Así suceden las grandes cosas, de improviso. A veces la vida es algo autocleptómana, es decir, se roba pedacitos de sí misma sin su permiso y los reparte…y a mí ese día me tocó uno, y no uno cualquiera precisamente.
Me brindó la oportunidad de entrar en un lugar solo para locos y para no dormir, un lugar donde los deseos y las fantasías se mezclaban con la más absoluta realidad, dónde se podía confundir un beso con una lágrima sin que eso importara demasiado, dónde se podía dejar en Jaque Mate a esa alma solitaria que poseemos cualquiera de nosotros, comúnmente llamados “manchafolios”.
-“Qué diablos”-pensé-“Que viva la mala vida”…y sonreí.
En aquel momento aún no lo sabía, pero no sería la última vez que visitase ese circo de tres pistas, de hecho me volvería adicto a él mucho antes de lo que creía, y la realidad, tan perpetuamente Pre-ocupada por los quehaceres rutinarios, dejaría de amartillarme la cabeza con su voz absurda y banal, con sus Re-cuerdos tan locamente frenéticos vagando a la intemperie por mis recovecos mentales.
Seguí asistiendo a todas las funciones que, entrelazadas entre sí, cobraban la forma de una única obra…maestra, por supuesto.
Sin embargo, una de las cosas que más me fascinaba de aquel Circo, y que aún hoy me sigue enterneciendo, es que cuando preguntabas en la taquilla “¿cuánto cuesta la entrada?”Siempre obtenías cómo respuesta: “¿Cuánto nos cobra el destino?"
Ya veis, una peculiaridad exquisita, quizás sin ninguna importancia a simple vista…pero a mí me hacía pensar en todas esas veces en que Bailaba para él, solo para él.
Creo que la primera vez que me formularon dicha pregunta empecé a entender el verdadero significado de los Tropiezos y los Trapecios…y eso lo cambió todo.
Cada vez que atravesaba la entrada sentía que la carpa me arropaba del Frío de los corazones antipersonales que me hostigaban durante el día. Mientras estaba allí me evadía de todo; olvidaba que existía la gente, el mundo, Elena, yo...
En ese Circo todo tenía un sentido, un por qué. Si cada actuación era como el capítulo de un libro al llegar a la Página 79 ya me había vuelto adicto. Ya habían asesinado todos mis prejuicios y me permitían apreciar la obra de forma holísitca. Me abrían firme y violentamente los ojos y la mente, como si se tratase de una edificante Venganza.
No hablo en vano, creedme, yo ya sé lo que se siente cuando Las mariposas de mi estómago se arrancan las alas a mordiscos, y no es en absoluto agradable, pero a su modo también es bello, digno de ser interpretado sobre la arena y bajo los focos.
“Tropiezos y Trapecios”: como una luz a mitad del túnel para no desesperar mientas buscamos la salida. A ellos les dejo, escrito con sangre, mi Testamento vital: vivir siempre al filo sobre un trapecio o tropezar en el intento.




18 comentarios:
Una función implica preparación, precisión, lanzarse al vacio mientras los espectadores contemplan atónitos si cogerá o no la madera del trapecio, sujeto con firmeza aplauden esperando el próximo giro, las palabras circulan sin ninguna red de protección, acaba el espectáculo ¿habrá gustado? ese enigma queda resuelto pues nos conceden el segundo puesto, felicidades desde la grada de un simple espectador.
Muy original! me alegro mucho de ese 2º posición ;)
Ni público...
Ni uniones...
Gracias por este relato, en el que se funden nervios, sentimientos... cúmulo de sensaciones y verdades. Porque al leer cada línea y con ello desdibujando cada relato, he sentido vértigo, sí, VÉRTIGO, pero me he abrazado a vuestras manos, he cerrado los ojos, me he subido al trapecio y he saltado. Desde luego el sabor de boca que tengo ahora es el de querer subirme de nuevo.
Doy gracias de haberme tropezado con este blog, porque gracias a él di un JAQUE MATE para volver a jugar de nuevo.
Cada uno de vosotros sois geniales, pero juntos, sois, magia.
¡Un abrazo grandísimo!
Cada vez me gusta más este blog. Pase lo que pase, y siempre pasan cosas, no lo abandonéis.
Felicidades por el 2º. Yo os hubiera dado el 1º.
Un abrazo
Una vez más, muchas felicidades por ese segundo puesto que por lo menos por mi parte, sabe a primero. Gracias por transmitir en cada entrada de la forma que lo haceís. Siempre es un placer leeros y aprender de vosotros.
Un beso enorme ^^
Vuestra merecida segunda posición. Y aunque no hayáis sido los primeros, tenéis que sentiros orgullosos, porque sois unos escritores espectaculares.
Soy Quimey.
¡Y no me hacéis caso!
Os he visitado, y por favor, aunque seáis republicanos es solo un mimo: os espero en mi blog:
http://danzandoencasasolaydescalza.blogsopot.com
porque os esperan dos premios para vosotros tres. Con mucho cariño:
Quimey.
Para estar escrito a seis manos está genial. además empleais unas frases muy buenas e inspiradoras. Nadie sabe cuánto nos cobra el destino, amigos. La función debe continuar.
Muchas felicidades por el resultado del concurso. Desde luego que esas cabriolas y equilibrios vuestros no podían quedar postergados.
Hacéis historias cargadas de piruetas.
Un abrazo.
Felicitaciones chavales!
Primero: por este original texto, en el que nos recuerdan sus entradas más inteligentes y sensibles...
y en segundo lugar, por la posición en el concurso!!!
Sigan así, es un blog excepcional..besos dde Argentina!
Yo tengo claro que para mí habéis sido los mejores de toooodo el concurso, en serio, sois el único blog del que espero ansiosa una nueva entrada. Desde que os conocí os admiro, y os felicito hoy y cada vez q me resuciteis con vuestras letras.
Besicoos!
Es un honor, leer este texto "escrito a seis manos" en el que con magistral cadencia desgranáis uno a uno los secretos de vuestra existencia al filo sobre un trapecio o tropezando en el intento.
Un abrazo y mi respeto siempre.
Hay algo para vosotros en mi blog.
Besitos!
Enhorabuena a los tres y a vuestras seis manos por el resultado del concurso.
Muy buena y original entrada.
Besos
Mis más respetuosas felicitaciones por el concurso, bien merecido está,porque lograron recrear un fantástico espacio. La cima es suya señores...
Un fuerte abrazo
Los premios son importantes únicamente como motivación. Para mí, lo más importante es abrir la puerta del circo más maravilloso en el que nunca he entrado. Poder sentarme en primera fila y disfrutar de los equlibrios de vuestra inspiración, admirar cómo sois domadores de la rutina y cómo sois capaces de conseguir, al final de cada función, sentir en que hay gente que vive y piensa como yo. Este para mí es el mejor premio y no hay duda que os merecéis el oscar de las letras. ¡enhorabuena trapecistas y no me falléis, no sé qué haría sin vosotros! Un abrazo enorme!!!!!
Ese segundo puesto os lo habéis ganado a pulso, dando algo diferente y especial.
Seguro que no queda ahí la cosa y seguís creciendo en el tiempo y en el espacio.
Salu2
un digno segundo lugar y un primero para nosotros, saludos y buena vibraa!!
GÉMINIS
Toda mujer acarrea una hembra dentro.
La mía, es decir, la que supongo poseo,
destila llanto,
su rostro imita el otoño defraudado,
destella ilusiones de verano.
Nunca ha mostrado
la pausa de un fruto que madura o se pudre.
Cree que soy yo
el mecánico para su risa desvencijada.
En el momento menos esperado
viene y me calcina a besos.
anuar.
Publicar un comentario