Salté al vacío y extendí los brazos como si fueran alas, el viento bufaba en mis oídos, cada vez más fuerte mientras mi estómago se apretaba, creándome una sensación súbita de vértigo mientras el suelo se aproximaba.
El golpe parecía inevitable, bajaba como una bala, pasando ventana tras ventana sin darme tiempo a ver a las personas que atónitas contemplaban mi caída. Miré al suelo y el tráfico seguía su curso impasible. Los coches no dejaban de circular, dejando una estela luminosa a su paso. Se me ocurrió que si juntaba las piernas conseguiría reducir un poco la velocidad. Pero surtió el efecto contrario.
Pude ver como una mujer alzaba la vista, aterrada, señalando el bulto que en esos momentos era yo y que caía dando vueltas sin control alguno. En un instante toda mi vida pasó por delante de mis ojos: mis padres jugando conmigo cuando era pequeño, mi primer día de colegio, mi primer amor, la graduación, la despedida de soltero de mi mejor amigo, los planes de futuro que en ese momento se iban al garete…
Volví en mi y quedé cabeza abajo, calculé unos quince metros para el desenlace. ¿Sería rápido? ¿Dolería? Lo único que quería era no estrellarme contra alguien y llevármelo por delante.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno y medio, uno…Y cerré los ojos con fuerza.
— Por eso pienso que deberíamos dejarlo, ni te entiendo, ni me entiendes. No pegamos. De hecho pienso que ni siquiera me has estado escuchando…
— Pero yo te quiero…
Fue lo último que acerté a decir mientras ella se alejaba para siempre. En mi interior escuché un estruendo. Noté como mi corazón se partía en mil pedazos, como si hubiera saltado desde un rascacielos y acabase de estrellarse contra el suelo. No se escucharon sirenas de ambulancia o policía, ni hubo jamás funeral. Si se llevó a alguien por delante en su caída todavía es un misterio que sólo el tiempo resolverá.
El golpe parecía inevitable, bajaba como una bala, pasando ventana tras ventana sin darme tiempo a ver a las personas que atónitas contemplaban mi caída. Miré al suelo y el tráfico seguía su curso impasible. Los coches no dejaban de circular, dejando una estela luminosa a su paso. Se me ocurrió que si juntaba las piernas conseguiría reducir un poco la velocidad. Pero surtió el efecto contrario.
Pude ver como una mujer alzaba la vista, aterrada, señalando el bulto que en esos momentos era yo y que caía dando vueltas sin control alguno. En un instante toda mi vida pasó por delante de mis ojos: mis padres jugando conmigo cuando era pequeño, mi primer día de colegio, mi primer amor, la graduación, la despedida de soltero de mi mejor amigo, los planes de futuro que en ese momento se iban al garete…
Volví en mi y quedé cabeza abajo, calculé unos quince metros para el desenlace. ¿Sería rápido? ¿Dolería? Lo único que quería era no estrellarme contra alguien y llevármelo por delante.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno y medio, uno…Y cerré los ojos con fuerza.
…
— Por eso pienso que deberíamos dejarlo, ni te entiendo, ni me entiendes. No pegamos. De hecho pienso que ni siquiera me has estado escuchando…
— Pero yo te quiero…
Fue lo último que acerté a decir mientras ella se alejaba para siempre. En mi interior escuché un estruendo. Noté como mi corazón se partía en mil pedazos, como si hubiera saltado desde un rascacielos y acabase de estrellarse contra el suelo. No se escucharon sirenas de ambulancia o policía, ni hubo jamás funeral. Si se llevó a alguien por delante en su caída todavía es un misterio que sólo el tiempo resolverá.




20 comentarios:
Lorca dijo que "No hay sentimiento más triste que el de tener la esperanza perdida". Pero en otra ocasión sus palabras fueron "Lo más importante es vivir". Así que aunque a veces lo veamos todo negro, no se trata más que de una simple ilusión óptica: el sol siempre está ahí aunque lo oculte alguna nube. Y para volver a verlo tenemos que esperar y tener voluntad :)
Tenéis un regalito en
http://danzandoencasasolaydescalza.blogspot.com
Soy Quimey. Os espero. =)
Excelente blog, y una imagen sorprendente.
Saludos
Elisa en Argentina
Toda una metáfora de la vida.
Yo me he estrellado ya un par de veces pero se ve que en esta vida soy gato.
¿Nos hacemos unas alas para estas ocasiones?=)
Un abrazo
¡Enhorabuena y larga vida al blog! :)
El relato refleja que la caída mas dolorosa no le llega desde la altura sino en el tiempo. Una distancia que la recorre en silencio.
Impactante la foto!
Un abrazo quillo!
Vaya, me habías engañado, al final era un corazón en caída libre. En fin, es algo inevitable y yo diría que necesario: no está completo ningún corazón que no tenga partes pegadas con engrudo de tiempo.
Nos leemos.
Nunca hubiera asociado el fin de una relación con una caída libre, pero el vuelo que habéis descrito me parece fascinante, de una desesperación desbordante.
Un saludo
Cierto.
Una vez tuve que recomponer mil pedazos de mi corazón de cristal...
Un saludo.
Os he seguido desde mi rincón y me he quedado encantada con este blog vuestro.
Preciosa metáfora de la vida, cuando se nos rompe el corazón.
Un beso.
Es tremendo e impactante vuestr relato es como si fuéramos capaces de vivir esa rotura interna que relata el protagonista de esa vertiginosa caída, desde su yo mas intenso.
Nos ha encantado pasarnos por aqui y seguro que volveremos.
Gracias por vuestra visita a paralelo al que nos gustaría que volváis siempre que os apetezca.
Un cordial saludo y suerte en vuestro ranking del concurso.
Que más puedo decir a estos escritos. Está todo dicho.
Cuidaros.
Hola chicos =)
Soy Quimey la Bailarina otra vez.
Debido a un problilla informático no pude subir el premio. =)
Ahora ya está listo para que paséis y os lo llevéis para lucirlo en este vuestro blog, pues tan buenos escritores no merecen menos. =)
http://danzandoenscasasolaydescalza.blogspot.com
Os espero de veras.
Gracias. =)
Alguna que otra caída hemos sufrido, parecía que no existiría pegamento alguno que recompusiera los trocitos dañados ¡error! no contamos con el pega_tiempo que en la mayoría de los casos puede curar, excelente relato.
A veces las caidas son inevitables..lo mejor es volver a levantarse y recomponer todos los trocitos para que vuelva a ser lo que era..un corazon bello.
Besos.
Mar
Gracias por vuestros comentarios en mi eclipse...me animan a seguir..
Ah y enhorabuena por vuestra posicion en los premios...
Es la primera vez que visito tu blog y amado las cosas que vi. Claro, volver más a menudo. Felicitaciones.
Gracias por visitar mi blog.
Un saludo
De regreso y escribiendo algo. Impecable relato, contundente con un desarrollo sin fisuras, lo he vivido en cada letra y cada acontecimiento. Realmente para recomendar. Un abrazo muy grande para los tres y un beso entrañable para Favole. ´
Otro si digo: Ahí les he dejado mi voto.
Interesante el blog, primera vez que me paso por aquí. Entiendo completamente esta entrada porque transmite muy bien el sentimiento que ya he sentido antes también.
Gracias por comentar en mi blog. Los plátanos tienen formas curiosas de vengarse. Jejejeje.
Ya voté por ustedes en los premios 20Blog.
En hora buena por su blog, el mío sólo tiene un voto. Suerte.
Coincido con Juan de la Cruz, se puede vivir cada parrafo.
Lo que mas me asusta de una situacion asi no es el estrellarme o quebrarme en mil pedazos,lo que mas me asusta es la terrible sensacion de haberlo perdido todo, de la esperanza nula, del vacio, eso es lo que mas me asusta, yo lo se por que estuve ahi, es un lugar al cual no queremos volver ... nunca.
Las felicito de verdad, me gusta mucho el blog, los apunto a mis favoritos.
son fascinantes vuestras historias que explican lo cotidiano en forma de metáforas.
Besos!
Me apunto a seguiros desde que me descubristéis vosotros. ¡Gracias por la visita y comentario!
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