Dudo. Dudo de si seguir cinco minutos más o una hora durmiendo cuando suena el despertador. Me levanto y dudo. Dudo de si ponerme camisa o polo. Dudo antes de abrir el grifo para lavarme la cara ¿caliente o fría? Y también dudo antes de salir de casa ¿se me olvidará algo?
Dudo entre coger el primer vagón o esperar al siguiente, dudo ante la idea de sentarme o quedarme de pie. También dudo cuando elijo abrir mi libro en lugar de encender el mp3 para dejarme mecer con la música camino del trabajo. En ese momento los que dudan son los viajeros de alrededor, cuando sus miradas chocan contra la portada del libro que sostengo, siempre forrada con un folleto publicitario de algún supermercado y enarcan la ceja por no poder saciar su curiosidad, dudo ante la idea de retirar algún día el folleto.
Dudo cuando me hinchan la vena en el trabajo, no sé si gritar o sonreír. Dudo cuando tengo ganas de mentar a la madre de algún jefecillo de tres al cuarto. Dudo ante la idea de dejarlo todo, escapar y dedicarme a otra cosa.
Dudo a la hora de elegir el menú para comer, también me pasa con la bebida. Cuando termino no sé si tomar un café o dar un paseo. Dudo si regresar a casa en bus, metro o incluso andando.
Dudo si escribir un correo o llamar por teléfono, al final termino enviando un sms. Dudo si comprarme un apartamento en la luna o sentar los pies en el suelo de una vez. Dudo en tumbarme, sentarme, o dormirme en el sofá. Dudo entre escuchar música, ver una película o una serie. Entre salir a correr o andar. Entre escuchar a Quique, Ismael o ponerme a tocar la guitarra.
Dudo cuando abro la nevera y toca cenar. ¿Mantener la dieta o romperla? Dudo si pondrán algo interesante en la televisión, incluso cuando la encienda. Dudo si echarme a reír o llorar. Entre ducharme o bañarme. ¿Benedetti o Neruda?
Y entonces me llamas, escucho tu voz y por primera vez en todo el día las dudas se disipan. Empiezan a llegar las certezas, las ganas de volar sin vértigo. Eres la paz que calma la duda y entonces, cierro los ojos y me duermo con una sonrisa porque no dudo de ti.
Dudo entre coger el primer vagón o esperar al siguiente, dudo ante la idea de sentarme o quedarme de pie. También dudo cuando elijo abrir mi libro en lugar de encender el mp3 para dejarme mecer con la música camino del trabajo. En ese momento los que dudan son los viajeros de alrededor, cuando sus miradas chocan contra la portada del libro que sostengo, siempre forrada con un folleto publicitario de algún supermercado y enarcan la ceja por no poder saciar su curiosidad, dudo ante la idea de retirar algún día el folleto.
Dudo cuando me hinchan la vena en el trabajo, no sé si gritar o sonreír. Dudo cuando tengo ganas de mentar a la madre de algún jefecillo de tres al cuarto. Dudo ante la idea de dejarlo todo, escapar y dedicarme a otra cosa.
Dudo a la hora de elegir el menú para comer, también me pasa con la bebida. Cuando termino no sé si tomar un café o dar un paseo. Dudo si regresar a casa en bus, metro o incluso andando.
Dudo si escribir un correo o llamar por teléfono, al final termino enviando un sms. Dudo si comprarme un apartamento en la luna o sentar los pies en el suelo de una vez. Dudo en tumbarme, sentarme, o dormirme en el sofá. Dudo entre escuchar música, ver una película o una serie. Entre salir a correr o andar. Entre escuchar a Quique, Ismael o ponerme a tocar la guitarra.
Dudo cuando abro la nevera y toca cenar. ¿Mantener la dieta o romperla? Dudo si pondrán algo interesante en la televisión, incluso cuando la encienda. Dudo si echarme a reír o llorar. Entre ducharme o bañarme. ¿Benedetti o Neruda?
Y entonces me llamas, escucho tu voz y por primera vez en todo el día las dudas se disipan. Empiezan a llegar las certezas, las ganas de volar sin vértigo. Eres la paz que calma la duda y entonces, cierro los ojos y me duermo con una sonrisa porque no dudo de ti.

Imagen by: Gabriela



26 comentarios:
Experimentaba una fuerte duda…. ¿Si dejaba un comentario o no?, pero como en su final tan sublime, sus letras dejaron expuestas las certezas, maravilloso relato, un espejo de mi cotidianidad.
Un gran abrazo.
Muy bonito Gabriela. Cuando contamos con alguien así es todo un regalo que nos ofrece la vida. Este texto estálleno de belleza. Mi enhorabuena.
Jajaja Marcos, en todo caso, bonita la imagen que nos regala Gabriela ;-)
Qué hermosoooooooo!!!!!
Una rutina descripta de manera gloriosa..y un final con la certeza de que ese día no fue en vano, que la vida al final tiene un sentido al escuchar "esa" voz...
Mis felicitaciones, chavales!!!
Besazos desde Argentina!
A mi también me pasa lo de la duda de levantarme o seguir durmiendo cinco minutos mas o lo de mandar un email o mensaje y llamar
Yo siempre he tenido que hacerme fuerte para no dejarme arrastrar por un mar de dudas similar, hasta que él me hizo reir y se quedó.
Bello.
No lo dudes que escribes de muerte, no dudes que te expresas fantástico, no dudes que continuaré visitándote. Ahora bien, me asalta una duda. Me despido con un saludo o con un abrazo.
Mejor un abrazo.
Lo primero no son dudas, sólo opciones, la segunda que cualquier opción puede ser buena, la última no tiene duda alguna ¡querer o no querer! esa es la cuestión.
Saludos.
Dudo de escribir o sólo leerte, dudo de decirte que dudo de mis propias certezas. De lo que no dudo es de que me ha gustado.
Excelente tu texto.
Besos certeros
Hermoso y entretenido, me ha llevado de la mano del principio al final. No olviden la duda es un nombre más de la inteligencia. J.L. Borges.
Un cariño inmenso para todos.
Juan
A mí también me pasa que cuando llego a casa y escucho otra voz, todo se queda en paz y en calma. Pero sigo preferiendo las miradas sinceras, es ahí cuando se para el mundo y me hace cosquillas. Y sí, río de felicidad.
Me encanta que al escribir la cotidianidad muera por los sueños, a medida que voy leyendo lo realista se va transformando en lo idílico... ¿Será que son de esos sueños que se convierten en realidad?
Un abrazo
Vives en un mar de dudas, hasta que escuchas su voz y se convierte en tu salvavidas.
Besos!
Uf vaya si lo he entendido... Espero que mi llamada también llegue y se disipen las mias.. ;)
Mas que entendido. Suelo vivir de la misma manera.
Son opciones, de lo contrario caeriamos en lo peligroso de hacer mecanicamente siempre lo mismo.
Abrazo!
Percibir, sentir, oler, tocar, gustar, cada sesación es real y te acompañan en cada esquina, con amigo, en cada rincón de tu día. No los desperdicies dudando, no merece la pena, porque mientras dudas, no vives, no disfrutas de lo que te espera al final del dia. Ese sentimiento de amor debe acompañarte cada minuto de cada hora de cada día. Se lo debes a esa persona que ha hecho que la magia se convierta en realidad. Como siempre maravilloso. Un besito muy grande por entrar en mi blog y dejarme comentarios tan bonitos. Es para mí toda una motivación. Gracias de corazón.
Las dudas en cada paso.
Las certezas, en cada sonrisa.
Me encantan cada una de vuestras entradas, siempre aportan algo diferente a mis prismas.
Cuidaos
Guau... Me identifico totalmente, es genial el momento en el que después de todo un día de dudas encuentras a algo (o a alguien) en el que realmente crees. Gracias por tus palabras.
Yo no es que dudo... es que soy la duda andante directamente!... No soy nada seguro, compro algo y al segundo dudo si era mejor el otro producto o cosa, tomo una decisión y no se si es la correcta, reculo, vuelvo, salgo, entro... en fin, caracteres y personalidades.
Un abrazo!
Que os voy a decir yo, que soy un ser permanentemente instalada en la duda, aunque la verdad... es que tampoco quiero salir de ella... La duda es maravillosa, y sólo tiene ese puntito final, cuando alguien por un instante, nos devuelve la certeza de que estamos vivos y somos.
Besos.
Nuestra vida siempre es una eterna pregunta. Pero siempre hay una persona que tiene la respuesta.
un beso enorme
Felicidades, Hamlet, por tener a tu Ofelia. Dicen que decidir es lo más difícil.
Es curioso, a la mayoría de la gente le ocurre al revés: duda de si querer o no a alguien pero no de qué música escuchar o qué comer.
Un gran escrito, como siempre
Bienvenida a las dudas del alma, esas que solo se disipan en ese instante y en ningún otro.
Gracias por visitar mi casa, como regalo de bienvenida un poema de Carlos Marzal en mi voz, pincha en: pluscuamperfecto de futuro
Y es justo en ese momento cuando llega la duda menos dudosa pero mas intensa. Porque no hay duda de que ella es la respuesta a tanta incertidumbre, pero duda en llamarla, mira la hora, duda si espera que lo haga o no, ¿y si le escribe un sms, y si la despierta y la pifia? ¿y si podrá sobrevivir entre tantas dudas hasta que escuche su voz de nuevo? :)
Felicidades por la idea y como la habéis llevado a cabo, desvelando la realidad del día a día lleno de elecciones en donde se busca salir del laberinto.
Un abrazo y sin duda buen relato!
No sé por qué, pero intuía el final :)
Has de buscar alguna certeza más en la vida, que como sigas dudando de todo le vas a quitar el sitio a Descartes!
Que gusto pasarme por aqui!!! Muy bueno. Gracias.
Carina
Solo debo decir que este texto contiene profundas certezas.
Exelente publicación.
La duda es esa sombra en nuestra mente que nos agobia a diario.
Saludos desde Chile
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