Cuando leía un libro y alguno de los personajes le caía especialmente mal, sentía la imperiosa necesidad de asesinarlo, de acabar con él para que nadie más tuviese que sufrirlo en su lectura.
Muchos creen que para matar un personaje de ficción simplemente hay que eliminar el libro donde aparece; nada más lejos de la realidad. En primer lugar porque no basta con destruir un único ejemplar, sino que habría que arrasar con cada copia, borrador y documento asociado al libro; y después tendría que ser eliminado de la conciencia de todos aquellos que lo han leído, y eso puede ser un proceso largo y laborioso. En segundo lugar porque aunque lograses hacer todo esto, no matarías estrictamente al personaje, sino que lo condenarías a una especie de limbo de no existencia, y eso no era suficiente para Max. Max buscaba la aniquilación completa.
Además, resultaba mucho más sencillo y, por qué no, romántico, colarse sigilosamente entre las páginas del libro, mezclarse entre los personajes y hacer el trabajo sucio directamente.
Max terminó de ajustarse la pajarita de su disfraz de mayordomo, escondió un abrecartas bien afilado en el bolsillo izquierdo de su chaqueta y abrió por la página setenta y nueve.
Muchos creen que para matar un personaje de ficción simplemente hay que eliminar el libro donde aparece; nada más lejos de la realidad. En primer lugar porque no basta con destruir un único ejemplar, sino que habría que arrasar con cada copia, borrador y documento asociado al libro; y después tendría que ser eliminado de la conciencia de todos aquellos que lo han leído, y eso puede ser un proceso largo y laborioso. En segundo lugar porque aunque lograses hacer todo esto, no matarías estrictamente al personaje, sino que lo condenarías a una especie de limbo de no existencia, y eso no era suficiente para Max. Max buscaba la aniquilación completa.
Además, resultaba mucho más sencillo y, por qué no, romántico, colarse sigilosamente entre las páginas del libro, mezclarse entre los personajes y hacer el trabajo sucio directamente.
Max terminó de ajustarse la pajarita de su disfraz de mayordomo, escondió un abrecartas bien afilado en el bolsillo izquierdo de su chaqueta y abrió por la página setenta y nueve.

Imagen de ~Tigermano



21 comentarios:
Caray! pues si que le debe caer mal. Buen relato. Saludos
En la vida real esto tendría otras consecuencias, verdad? me cachis...
A esto llamo yo tomar cartas en el asunto, si quieres que salga bien hay que hacerlo uno mismo.
Un texto muy original, te sigo.
Muy original relato,y que me parece tener su lógica:para acabar con un personaje ficticio,hay que ir a matarlo dónde existe.
Un saludo.
Intento comentar tu Post...pero es que los Polacos que se han venido a vivir al piso de arriba les encanta el karaoke y ahora mismo estan poniendo " los pajaritos " a un volumen infernal...no, no es broma ni uno de mis delirios, fruto del alcohol mas adulterado...¡¡¡socorro !!!....
Por lo demas, hace sol en mi pueblo y hoy es mi primer dia de trabajo despues de mis muy merecidas vacaciones....genial.
Que hermoso relato ...si la vida fuera asi de simple, si eliminar de la vida real a un personaje fuera tan simple como quemar libros, que felices seriamos ! ...Caramba , no es legal jaja
Saludos, la verdad q disfruto de un plus de placer cuando los leo =)
A más de un personaje le habría hecho yo eso alguna vez...
Tendré que abrir un par de páginas 79.
Cuidaos.
Uf, no sé qué decirte, yo antes que matarlo lo ridiculizaría. Por ejemplo, en vez de entrar en el libro como mayordomo asesino entraría siendo otro personaje, un fantasma, sin ir más lejos, un fantasma que le vacilara y le dejara en evidencia continuamente. Algo así.
Por cierto, en una semana me ha venido vuestro blog a la cabeza dos veces: La primera al ver la película-documental "Man on wire" (genial) y la segunda al releer "Un artista del trapecio", de Kafka (no tengo palabras).
Un abrazo,
Ricardo
Te imaginas...
llegar hasta las ultimas consecuencias!
Buenísimo!
Hola Oski,
Gracias por tu visita y comentario en mi blog.
Voy a agendar este lugar en Francia. Las ciudades con canales son hermosas :)
Saludos cordiales
Elisa, Argentina
¿Y cuando te gusta el personaje? ¿Alargar y ralentizar la lectura para que su vida se alargue?
Un saludo.
Si quiere borrarlo, hacerlo desaparecer... es lo único que puede hacer. Meterse dentro.
Me ha gustado mucho este relato.
Abrazos!
Matar, no sé. creo que habrá que habrá que probrarlo alguna vez..
:)
Buen texto.
carajo, la ultima vez k apuñalie un libro era el de octavio paz el laberinto de la soledad...
ea men, saludos, desde mx, buen relat y blogo chido!
Estaré atento a la página 79 del libro que estoy leyendo por si acaso aparece el personaje y buscaré libros que no tengan dicha página (78+1).
Un cordial saludo.
Siempre el mayordomo... Me ha encantado vuestro texto. Un saludo.
Espero que si algún día a Max le da por leer alguna cosa mía, le caigan fenomenal todos mis personajes.
Buen relato.
Un abrazo y os sigo trapecistas
Está muy bueno éste relato. Atrapa desde el título. Pero saquen al mayordomo del medio, por favor. Un recurso muy utilizado, y uds son ¡¡¡muy creativos!!!. Mantengan el vuelo. Quiten sólo dos palabras “de mayordomo”… y comprometen al lector a qué piense: ¿quién será?... ¿o qué?, y que quiera saber más.
Es una opinión que va con cariño
Un besazo!!!
GothicSue_
Sencillamente GRANDES
Así que ésta es la forma de acabar con esos personajillos... ¡Me ha encantado!
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