martes, 29 de mayo de 2012

Entrevista a Marcos Austval


Mi silla cruje todo el tiempo. Intento moverme lo mínimo posible, hasta intento aguantar la respiración, pero aun así sigue crujiendo intermitentemente, lo cual me asusta sobremanera. Después de cada crujido me imagino un tropel de guardias echando la puerta abajo y disparándonos a sangre fría. Después de todo, esto que hago es totalmente ilegal.

Mi acompañante, sin embargo, permanece relajado. Me dice que la habitación es segura. Hemos quedado en un cuchitril escondido entre los numerosos callejones anónimos de la ciudad. Se levanta y comienza a preparar té. Me dice que solamente puede ofrecerme té o agua; le pido lo segundo.

Cuando se sienta de nuevo, conecto la grabadora. Sin necesidad de que le haga ninguna otra señal, comienza a hablar con voz grave y bien entonada, como si se dirigiera a una muchedumbre, pero procurando no alzar demasiado la voz.

Son... somos la reacción lógica no esperada, no organizada, no homogénea a GSF. Esto no es una revolución propiamente dicha. No nos une una ideología común ni un sentimiento mutuo de querer mejorar el mundo. En todo caso, lo que tenemos es un odio al sistema actual y una conciencia individual que nos insta a vivir de verdad, aunque sea un momento corto de nuestra vida. Hacer aquello que quieres y necesitas aunque, o precisamente porque, está prohibido.

Insisto nuestra motivación es exclusivamente personal y propia de cada uno. No compartimos ideología ni moral. Somos odio, amor, miedo y fuerza, pero sobre todo vitalidad. Somos aquellos capaces de morir por un segundo de vida, de darlo todo por una idea propia. Representamos la libertad absoluta del modo más radical posible.

Hay quien asegura que todos suscribimos la ideología de Morir Joven, pero eso no es más que una simplificación, una falacia. Es cierto que la comunidad Morir Joven tenía el objetivo primordial de vivir el momento, pero siempre desde una perspectiva hedonista y autodestructiva, nunca nos planteamos que pudiese ser un movimiento de oposición  a nada.

Creo que todos los actos, violentos o no, que hacen que los medios hablen muchas veces de “revolución sumergida” los provocan indirectamente Genocidas Sin Fronteras y su durísima mano con... bueno, con casi todo en realidad. Desde que llegaron al poder hay demasiada gente que ha visto su vida y su libertad cercenadas hasta un punto más que humillante, así que resulta bastante lógico pensar que su idea de hacer “aquello que más deseas en el mundo” esté muy ligada a la de venganza.

Dicen los medios que nosotros somos los malos. Acusan a la cúpula ideológica de Morir Joven de terrorismo y han puesto precio a nuestras cabezas. Sin embargo nosotros nunca hemos instigado ningún acto violento. Hemos instado, eso sí, a la creatividad, a la ausencia de miedo, al pensamiento individual y a no permitir bajo ningún concepto que nada frene las consecuencias de esos tres puntos. No podemos hacernos responsables de la individualidad de cada uno; si lo hiciésemos, seríamos exactamente iguales que GSF. Por definición no somos un movimiento, de hecho, son muchos los que rechazan categóricamente todas las premisas de Morir Joven.

Somos el lugar donde la imaginación más utópica se da la mano con la acción. Nacimos cuando la represión fue tan dura que descubrimos que ya no teníamos nada que perder. Somos felices. Partiendo de la premisa de que nuestra vida no vale nada, conseguimos volvernos infinitamente valiosos para nosotros mismos. Sabemos que un segundo de realización personal vale más que una vida color gris mate. De otro modo nunca hubiésemos inspirado a tanta gente para seguir un modo de vida que, en sentido estricto, es un suicidio.

Al principio pensaron que sería algo anecdótico, ahora ven cómo hasta sus propios hijos se juegan la vida con el único fin de ser ellos mismos. Legalmente estamos atrapados, y sin embargo somos la generación más libre que ha existido. Somos felices.

De esta forma han surgido algunas de las obras más espectaculares de la historia de la humanidad. En estos pocos años hemos visto lo increíble, algunas maravillas que escapan a toda descripción y que después fueron destruidas para siempre. Muchas veces sus creadores no conseguían terminarla, o eran disparados a los pocos minutos de exponerla, antes de que pudiesen huir; pero a todos ellos les mereció la pena. Mención aparte merece la “Catarata Trágica” de Sonia Rivas que, previendo que sería disparada por la policía mientras la terminaba, decidió incluir su propia muerte en la obra, creando uno de los espectáculos más terribles, hermosos y conmovedores que nadie ha presenciado nunca.

Dicen que es en épocas de sufrimiento cuando más y mejor se desarrolla el arte. Cuanto más se endurecen sus leyes y su política, más sorprendentes son las creaciones; cuanto más intentan atarnos, más alto vuela nuestra imaginación. No pueden prohibirnos todo, no pueden detenernos siempre. Nuestra creatividad es más rápida que sus leyes. Esto no es una revolución. Somos felices.


Foto de Une-Vache

14 comentarios:

Verónica Calvo dijo...

Tras leer atentamente me declaro adscrita a este manifiesto de individualidad y auto responsabilidad.
También lo creo: en tiempos así hay que ser creativo sin esperar al lucro.
Y lo demás, si que es suicida.
No ser feliz, también.

Abrazos

Miguel dijo...

Efectivamente, la pasión y el dolor son dos fundamentos para crear. En épocas convulsas en cuando se han hecho las mejores obras de arte.

Un saludo.

María dijo...

Creo que tienes razón en épocas de sufrimiento es cuando más se desarrolla el arte.

Interesante tu entrada.

Un beso.

Luis Cano Ruiz dijo...

Uff...

sinceramente creo que este es uno de los mejores escritos que he leído en vuestro rincón. Al más puro estilo "V de Vendetta".

¿No os habéis planteado sacar un libro de este escrito? Daría para uno y bueno.

Cuidaos mucho y seguid así.

Xi dijo...

Oye... ¿Todo por aquí está tan bien?
Me quedo!!
Gracias por pasarte por mi blog y comentar, así te he podido seguir la pista.
Besos

Anónimo dijo...

Prueba de ello es vuestro blog, puro arte, y en época de crisis, seguís con mas genio, con mas ingenio y con muchos seguidores que deseamos pararnos en vuestro espacio. Muchas gracias y muchos besos.

Noelia dijo...

Dios increíble texto una vez más el reflejado en este maravilloso blog, aunque discrepo con una cosa, yo no creo que seamos los más libres, por lo menos no todos, o por lo menos no a todas las edades...
Esta claro que somos muchos los que luchamos por la libertad, por quitarnos el yugo de la sociedad y la necesidad de seguir sus absurdas "normas" sociales y no caer en su corriente, pero aún hay muchas personas incapaces de encontrar su personalidad, respetarla y amarla...
Aunque esta claro que este blog es una muestra de que la libertad, la belleza y la excelencia existe y esta mas cercana que nunca ;)

Noelia dijo...

Por cierto muchas gracias a vuestros comentarios, pero sobre todo a Oski, siempre consigue sacarme una sonrisa, un besazo guapo

Maria jose dijo...

Me ha parecido un buen texto acorde con la situacion que vivimos,yo tampoco creo que seamos más libres que nunca ya que nuestra libertad esta totalmente condicionada a las situaciones que diariamente vivimos,por lo demas estoy con todo.Gracias por pasar por mi blog y comentar asi tambien yo os he conocido y con vuestro permiso me quedo, un abrazo amigos

Explorador dijo...

Muy estimulante. Creo que viene bien percatarse de que una voz, sin ser mucho, puede ser todo para nosotros. Y es bueno ser consciente de ello. Y me gusta la historia insinuada detrás de lo contado, muy rica y con posibilidades de desarrollo, creo. ¿Por qué no lo haceís? ;)

Un abrazo, y a seguir adelante :)

escuchando palabras dijo...

hola cuando puedas visita mi blogs q te espera un Premio!! besos

Perséfone dijo...

Interesantísimo. me quedo con la siguiente frase: "Sabemos que un segundo de realización personal vale más que una vida color gris mate".

A decir verdad, no me parece un escenario tan lejano ni en el tiempo ni mucho menos en el espacio...

Un saludo.

Historias entre Fogones dijo...

Quizá hace algún tiempo esta idea fuera tan solo una utopía, mundo dentro de una mente maravillosa.
Hoy creo que es posible cambiar, dar la vuelta a la vida y ser más feliz, más singular.
La imaginación recrea ideas y la valentía te ayuda a llevarlas a cabo, como en este mundo de valientes, felices.
Me ha gustado mucho. Vuestra fantasía, sensibilidad, me trasladan a un lugar donde me encantaría vivir. Un besazo enorme

Anónimo dijo...

Pase lo que pase no podrán controlar nuestra imaginación ni nuestra creatividad. Moriremos mientras la desarrollamos, pero moriremos sabiendo que fuimos libres, que fuimos felices creando e imaginando.

Un besote!!

PD:Debo decir que en algunos aspectos me recuerda al Club de la Lucha.