Números, cifras, operaciones. Al final todo se reduce al resultado: está bien o está mal. Boolean. A la larga significará si es más o menos rentable.
Método de Fulanito, algoritmo de Menganito. Opera, simplifica, resuelve. Visto desde fuera todo se reduce a que tengo poco más de media ingeniería y el futuro más negro que los túneles del metro, más impreciso que un error del cien por cien, más indeterminado que cero por infinito.
A veces me pregunto qué pasaría si... Supongo que me llamarían loco, inmaduro, poco racional... Cuando planteas la opción de abrir nuevas posibilidades suelen calificarlo como fracaso. ¿De qué tienen miedo? Si se demuestra que hay otras opciones factibles quizá les toque a ellos tomar decisiones difíciles. Quita, quita, que nadie siente un precedente, mejor nos quedamos como estamos. ¿De qué tengo miedo yo? Quizá mi problema es que no soy lo bastante cuadriculado.
Me contaba mi padre la historia de aquel primo segundo mío que tras acabar la superior de teleco decidió meterse a guardia civil. Con su carrera podría haber empezado de inspector o de sargento, pero lo que él quería era el contacto con la calle. Lo último que sé de él es que sigue patrullando.
También me contó la historia de otro amigo suyo que a dos asignaturas de acabar navales decidió dejar la carrera y nunca la terminó. Por lo que sé al final no le fue demasiado mal.
Tampoco es la primera vez que oigo de un ingeniero titulado que dice que si hubiera sabido lo que le esperaba no habría cogido esa carrera. A estas alturas, sólo puedo imaginar qué habrá sido del chico aquel que con dieciocho años habría disfrutado con todos los conocimientos que yo tengo ahora.
No me motiva el dosmasdossoncuatro, ni la supremacía del pensamiento convergente, ni la apisonadora de la originalidad, ni el bombardeo anticreativo, ni la penalización del riesgo, ni la mediocridad que impone el sistema
No podemos rechazar la hipótesis nula. Cada letra se corresponde a una variable. Me pregunto si puedo escribir palabras con variables, si es posible una poesía que tenga sentido matemático.
En un mundo lleno de contradicciones te preguntas hasta qué punto puedes fiarte de las matemáticas. No puedo hallar la fórmula de la felicidad; no puedo calcular qué porcentaje de amor-odio-indiferencia hay en una mirada; no puedo calcular cuánto te echo de menos; no puedo calcular qué hubiera pasado si...
Mi vida me recuerda a la película Memento, porque me encuentro confuso en una situación extraña a la que no tengo ni idea de cómo he llegado. No me gustaría llegar a una situación en la que me encuentre con que lo único en lo que me he convertido es en una excelente máquina de hacer dinero.
Dicen que piense en el futuro, pero pienso que el futuro es difuso como una metáfora sin terminar. Me piden madurez, pero hablan de la madurez como quien habla de levantar fronteras, de cercar pensamientos, ideas, posibilidades, limitar el alcance de tus emociones, de tus consecuencias, de cercar opciones, de coartar sueños, de linealizar acciones y actitudes. En mi carrera lo lineal es bueno, porque es fácil de calcular; en mi vida lo lineal es aburrido, porque es fácil de calcular. Quiero seguir creyendo en el absurdo. Quiero ser irracional, ilógico y disparatado. Quiero tener un pie hundido hasta el fondo en el surrealismo y quiero que eso no sirva para nada.
La imagen es una de las viñetas más famosas de la tira xkcd de Randall Munroe.






13 comentarios:
Mi tío dejó físicas a una asignatura de acabarla, y ahora trabaja en Microsoft. Nunca sabes lo que te puede deparar la vida, el problema es que dejes una carrera por miedo al fracaso o a un futuro difícil(nunca imposible)en el que tendrás que hacerte un hueco.
Aún así, cualquier decisión, no es más que un camino.
Aplausos. Me ha encantado, probablemente porque me siento de forma muy similar. La gente suele aconsejar de acuerdo a sus propios fracasos y errores, y tú no tienes porque cometer los mismos que ellos. Yo creo que vale la pena arriesgar, porque, aunque cojas el camino que parece más seguro, esto no te garantiza nada.
Un saludo :)
Qué bueno, Tropiezos!. Es difícil ceñirse a la matemática, a lo lineal, cuando hablamos de una vida llena de inesperadas situaciones. Si alguien vivera una vida lineal, sin sobresaltos, no sabría lo que es vivir. En mi opinión todos necesitamos un puntito irracional que nos aleje del tedio y la monotonía. Sigue así... Un abrazo.
Fantástico! pero como todo lo que leo en este blog, me encanta!
Y sin duda me apunto a ese deseo hundido en el surrealismo! ;)
Besitos
Creamos monstruos, es como escuché a un economista decir en la radio "ya, pero es lo que hay" en referencia a por encima de paises, fronteras, ideas o personas está el Mercado, el tienes o no tienes. Luego está todo lo demás, pero no hay tiempo.
Bueno sí, en apariencia antes de que nos hagamos mayores (depende en que zona del mundo) existen tiempos, que van desde minutos a vacaciones, para sentirse uno libre, pero ya nos quitarán hasta eso, porque hay prisas, presiones, promesas y paro, las cuatro P :)
Y como bien dices, encima piden madurez.
Pues me uno también a ese deseo de sumergirme hasta el fondo en el surrealismo para hallar en el la libertad y felicidad hundidas.
Yo quería ser como Indiana Jones y me hallo en el caballo del malo (Justicia) por lo lenta que es, tal vez lo único que no corre en este mundo :)
Felicidades por la calidad de vuestros textos!
Un abrazo!
A mí me gusta lo lineal en mi vida, las cosas ordenadas, casi la rutina constante. Me complacen poco los sobresaltos y no me gustan mucho las sorpresas...
Un saludo.
No creo importante lo que estudies o a lo que te dediques. Lo verdaderamente real es hacer aquello que te haga sentir bien, cosas mas o menos triviales con la que disfrutes de verdad. Solo bajo esta premisa serás el mejor en lo que hagas, simplemente porque lo harás con el corazón y llegará a todo el que te rodee. Porque serás completamente feliz y transmitirás esta sensación a tu entorno, haciéndote único y excepcional. Asi que, por mi experiencia personal sigue a tus presentimientos y no te equivocarás. Un fuertísimo abrazo.
El corazón (ya sabes) tiene razones que la razón no entiende y puestos en esto, cómo pascuas podemos encerrar la libertad del sentimiento en fórmulas matemáticas o vidas cuadriculadas?
Yo soy errática, apasionada, me encantan las normas porque puedo saltármelas y si no abomino de los años de estudios sin fin, es porque en el último segúndo dejé las fórmulas matemáticas y los equilibrios inestables para perderme entre los mundos de la letras y sus inmensas connotaciones cuando dibujan palabras.
Un beso con mi apoyo incondicional, aunque en la duda, tú sólo puedes tomar la decisión, personal, respetable e intransferible.
La corazón tiene razones que la razón no entiende.
No hay fórmula matemática que pueda encerrar sentimiento alguno.
Un axioma es un axiona y quién es capaz de encerrar un sentimiento tras una ecuación?.
Me encantó tu texto, porque hice la selectividad de ciencias y luego me adentré en la literatura y en la lengua.
Un beso, sigo enganchada a vosotros.
La diferencia entre la vida y las matemáticas es que en la vida 2 +2 no siempre son cuatro aunque nos empeñemos en que así sea.
Un besote!
Ese problema lo tienen casi todas las carreras, lo fácil es ir adónde la masa, seguir lo preestablecido, y salir rentables a las empresas, para seguir con el sistema.
Por cierto, magistrales alegorías y metáforas científicas ;)
Y es que lo que quieren es que seamos variables independientes, muy fáciles de manipular ;)
Es mucho más divertido estar desdibujado. Aprovecha :) A la mierda la rentabilidad, que el verbo vivir no viene acompañado por ninguna hipótesis aceptada, todas están por desmentir :)
No te puedes ni hacer a la idea de lo "familiar" que me resulta lo que cuentas en este post. Y a toro pasado te digo que me alegro de entender en esta vida al menos algún que otro teorema matemático... porque según pasa el tiempo, pierdo exponencialmente las esperanzas de llegar a entender nada más.
Saludos
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