Trago saliva y procuro relajarme; sé que la adrenalina no es buena consejera cuando buscas inspiración. Evito mirar a las gradas repletas de espectadores o a las cámaras de televisión y me concentro en mis instrumentos: diez folios con tecnología EPRAX especiales para el torneo, aunque seguramente todo acabe mucho antes de llegar al quinto, y un sencillo boli bic. Muchos traen ostentosas plumas fabricadas con materiales exóticos para intimidar al enemigo, pero me los he comido a todos, al fin y al cabo lo único que tienen de valioso esas plumas es la tinta que portan, y esa es la misma para todos.
Vuelvo a echar un vistazo a mis oponentes, parece que lo tengo bastante fácil. Sé que no debo confiarme, al fin y al cabo es la final y habrán llegado hasta aquí por algo, pero ya he vencido a mil como ellos y sé que nunca tienen nada que ofrecer.
Él parece un pedante, seguramente salga de aquí con varios huesos rotos y más de una contusión. Ella seguramente sea una cursi, tiene una piel de aspecto suave y delicado, me daría mucha pena dejar alguna cicatriz en ella, pero no lo dudaré si me veo obligado a hacerlo, pues seguramente esa clase de piedad sea la que ha llevado a todos sus contrincantes al fracaso.
Lo tengo claro: un buen párrafo defensivo, tres o cuatro líneas para tantear y después un párrafo devastador que acabe con ambos de una sola vez. Puede que también meta un par de versos-señuelo, o cometa una o dos faltas de ortografía para despistar. En cualquier caso si algo falla siempre me ha salido bien improvisar. La duda es el camino más rápido al hospital.
El árbitro da la señal al presentador y este comienza: “¡Bienvenidos al cuarto torneo mundial de Vuelapluma!”. El espectáculo está a punto, trescientas mil personas arden en las gradas, uno de nosotros se alzará con la victoria, los otros dos caerán entre polvo y sangre. Es lo que ellos desean, es el coliseo del siglo veintiuno, la cultura convertida en barbarie y quien diga lo contrario es un hipócrita. En mi caso sé que, me guste o no, no sé ganarme la vida de otra forma, no soy bueno en otra cosa, y no niego que en ocasiones disfruto con ello. Pero nunca deja de estar presente el miedo: miedo por mí; y miedo de mí.
Respiro hondo y me ajusto mis gafas de sol rectangulares; no quiero que me vean los ojos, no puedo permitir que sepan lo que estoy pensando.
El ensordecedor ruido y la luz de los focos me molesta muchísimo…hubiera preferido algo íntimo, más aparto del mundanal ruido. Pero hasta escribir se ha convertido en un show, hay que dar espectáculo, y, lo que es más, estar a la altura. De todas maneras, no hay sudor que este maquillaje carísimo no pueda encubrir.
He salido al circo, me he arrastrado hasta el centro de la arena de manera sutil y, hasta el momento, relativamente fácil. Apenas puedo contener la risa mientras pienso que todo ha resultado muy felino en mi cabeza.
Jamás pensé que llegaría este día. La verdad es que no me gusta la idea de herir a dos de los grandes, y lo que es peor, en el fondo…a dos de los míos. Pero conozco las reglas, solo puede quedar uno…y la nena va a jugar.
Sujeto con fuerza mi Sierra ¿a qué clase de estúpido se le ocurriría traer a un concurso cómo este, en que la velocidad es crucial, un punta fina o una pluma? Pensé que a nadie, pero cuando llegué me di cuenta de que sigo teniendo demasiada fe en el ser humano.
¿Mis armas? una libreta (no quiero exponerme a que escribiendo rápido se me vuelen la hojas), mi imaginación y por supuesto…yo, la más letal. Mi escote y mis miradas ya han desbancado a unos cuantos por el camino. En el fondo, las mentes sin esperanzas ni sueños son tan fáciles de dominar que hasta he sentido lástima.
Y aquí me hallo, frente a dos de esos seres que no van a ponérmelo fácil.
A mi derecha uno de esos tipos que se coronan solos. Hay que estar alerta. Tiene el don de la tenacidad. Sin duda sus padres y sus amigos lameculos le habrán repetido mil veces que valía para esto. Pero, pese a qué es muy creativo, en mi opinión, ha cometido ciertos fallos. Tendría que pensar si tiene la suficiente clase para ser escritor. También sé que no debo infravalorarlo, está aquí por ser infinitamente más paciente que yo, y por estar seguro de sí mismo, de eso no hay duda, así que habrá que tratarle con respeto. Quizás me humedezca los labios lentamente mientras le miro de soslayo. Pondré cara de niña perdida y una sonrisa dulcísima. ¿Por qué? Sospecho en él un complejo heroico, quizás sienta la necesidad de salvar a otra damisela en apuros.
A mi izquierda el clásico jugador enigma. No quiere que sepamos lo que piensa…sin embargo no se atreve ni a mirarme a los ojos. Hecho que ya me da una pista: Sé que en estos momentos solo hay algo que desea más que a mí: ganar este concurso. Y lo intentará, contra viento y marea. Es de esos tipos que apuestan fuerte, capaces de llevárselo todo o morir en el intento. Parece racional, y extremadamente lógico…pero a mí no me engaña. Su letra me dice que muy en el fondo (pero no tanto como a él le gustaría admitir) es un ser de bajas pasiones, impulsivo y pasional. Una personalidad atractiva sin duda…y peligrosa también. Lástima. Hubiera sido encantadora en mitad de una discoteca,…pero aquí me molesta.
Y después de analizarlos céntrate muñequita, que no te falle el pulso. Utiliza la Magia y la sensualidad como solo tú sabes hacerlo. Sonríe a las cámaras, a los espectadores y a tus contrincantes como nunca, pero sin perder el estilo. No ocultes nada…en el fondo cuanto más se muestra menos se enseña. Deja que ellos hagan sus propias cábalas. A menudo uno no gana solo por sus aciertos, sino también por los fallos que cometen los demás, ya lo sabes, deja que tropiecen solos.
Que el ataque sea rápido, sencillo, limpio y letal…como tú. Agarra bien el bolígrafo, en apenas unos segundos darán el pistoletazo de salida.
Utiliza su don contra ellos, empieza hablando de cómo gime la Luna en las noches cerradas, de cómo huele la piel después de haberse mordido, de cómo sabe el amanecer cuando se saborea lentamente en un cuello, de los senderos que nadie transita, de la atracción por lo prohibido, de cómo a veces se desperdicia un diamante por andar coleccionando piedras…
Déjales en Jaque…y su propia imaginación hará el resto.
Demasiado ruido y luz para concentrarse. Demasiados estúpidos gritando y babeando en las gradas. Demasiada falta de inspiración desde que empezase el show. ¿Qué hago aquí? ¿De dónde vengo? Son cosas que ni siquiera me planteo ahora. Sólo me acompaña mi boli bic, mordido y sin capuchón, ligero y rápido. Un auténtico florete para esgrimirlo contra quién haga falta.
Hasta ahora sólo me he cruzado con necios y señoritas de barrios bajos. Creyeron que podrían derrotarme y apenas me han hecho falta dos líneas para cargármelos a todos. Y yo que venía sin inspiración alguna…
Ahora sólo quedamos tres, el tipo enigmático que oculta su vista tras unas gafas, quizás el típico chulito de barrio que aún cree que Travolta no ha pasado de moda y que tiene la certeza de que nadie podrá saber lo que piensa si no conseguimos verle los ojos. Hasta ahora le ha ido bien y su estilo no es malo, algún que otro gilipollas ha salido sangrando del combate y he de reconocer que me ha hecho gracia. Sabe como patear el culo de la gente. Aunque cometerá el error de pensar que puede usar la misma estrategia.
Ella está bien buena, para que engañarnos, y tiene clase al escribir. Supongo que en otras circunstancias babearía por ella o la usaría de musa, pero en este caso es ella o yo, y no pienso dejarme engatusar por el contoneo de sus caderas. Quizás, como otras antes, cometa el error de pensar que su delicadeza y sensibilidad me derretirá al instante y que voy a bajar la guardia, pero no será así. También he de reconocer que su manera de desencajar mandíbulas me pone bruto. Es una auténtica femme fatal, he de tener cuidado pues no se detendrá ante nada.
No puedo pensar que el combate será fácil. Sé que sudaremos sangre y que cada estoque será devuelto por partida doble. Un par de versos, una estrofa…todo tendrá su justo retorno y puede que incluso me sorprenda alguna táctica antes no aplicada.
Sinceramente no sé porqué hago esto ni porqué voy a enfrentarme a estos dos. Supongo que me he dejado engañar con el “mata o muere” e incluso le he cogido el gustillo. Pero no hay tiempo para pensar, en unos segundos el presentador bajará el brazo y las letras comenzarán a llover. He de dejar que mi mano arda sin pensar, que las letras fluyan, que la escritura en estado puro se muestre ante estos dos para dejarlos con la boca abierta.
A diferencia de lo que intuyo en ellos, no voy a luchar contra estos dos, voy a luchar contra mi mismo y esa, será una baza que no se esperan…
Tres, dos, uno y mis oídos retumban ante el ensordecedor estruendo de la grada.




7 comentarios:
Cada día me impresiona y me gusta más la soltura de vuestros bolis bic ;)
Salu2
Impresionante enfrentamiento desde tres puntos de pensamientos diferentes.
El fin del encuentro deja de tener importancia ante la forma de encararlo cada una de las tres mentes.
Perspectivas distintas aunque paralelas ante un mismo fin.
Sois geniales desde tres o tres mil apreciaciones.
Es un gustazo entrar a vuestro circo de realidades casi irreales.
Un beso.
¿Serían Oski, Favole y Ehse? ¿Tal vez ganaron los tres y se montaron un blog?
¿Quién estaba en el trapecio y quién tropezó?
Resulta fascinante introducirse en un texto y no poder dejar de leerlo. Y ¡qué bonito sería que se hiciera espectáculo y duelo de las letras y no de la estupidez!
Estupendo, estupendo.
¿Y por qué será que nunca sé quién escribe? Me gustaría decir que este relato tenía tres plumas pero creo que es de un único autor/a
Un abrazo
Me ha encantado este blog, vine a curiosear después de ver su comentario en el mío. Su iniciativa es preciosa. Les dejo acá la dirección del blog que llevamos Alex y yo, y aprovecho para seguirlos. No sé, yo creo que las palabras son un mal espejo, se mueren cuando llegan a la hoja, creo que el mejor texto es el que no escribimos. Pero eso es, a la vez, propulsión para la escritura. Si pudiéramos escribir un texto total, absoluto, perfecto, pues dejaríamos de escribir, empezarían a existir fórmulas, y en poco tiempo cesaría la creatividad, la producción literaria. Acá el blog, les dejo un gran saludo. =D
http://cincominutosfrentealapagina.blogspot.com/
me gusta el comentario de drywater. yo tengo la misma impresión sobre vosotros y vuestro circo literario, maravillosos y original.
¿Un mundo donde los escritores fueran pistoleros de letras? la idea es genial, aunque la perspectiva de competición constante en la que solo puede quedar uno, no me gusta tanto. Imaginar la cantidad de escritos maravillosos que nunca podríamos disfrutar.
Como siempre, genial. Un abrazo.
Se masca, puede hasta sentirse la tensión que tensa cada párrafo, cada línea como si del tiempo en pause de sus miradas pudiera hacerse visible. Esas manos palpando el ánima del boli, como las yemas de sus dedos enrojecen a medida que disparan palabras sobre el blanco cuando la escritura abre fuego.
No sé quien resultará vencedor, pero si sé que leyéndoos los que ganamos somos nosotros.
¡Feliz 2011! :)
Excelente combate a tres plumas. Me he podido imaginar espectacularmente bien el esxcenario donde se van a batir en duelo estos tres escritores. Yo apuesto por ella y no porque esté bien buena sino porque las mujeres siempre ganan jejejeje. Espero que en el 2011 vuestras plumas echen fuego de tanto escribir y nosotros perdamos vista de tanto leeros. Por cierto habla de plumas uno que es zurdo y no las puede utilizar jejeje. Un abrazo y muy feliz año.
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