miércoles, 22 de diciembre de 2010

Esencias

Mientras sujeto la cerveza con mis manos, observo el bullicio de la calle y el mundo parece detenerse. Éste nuevo café, que antaño fue un teatro, todavía conserva su escenario y su remendado telón rojo, no es frecuentado por mucha gente y puedes encontrar en sus sillones un cómodo refugio para esperar el fin del mundo.

Miro a través del cristal. Sonrío porque ni siquiera logran traspasarlo los gritos del vendedor de lotería, que en la puerta y tarde tras tarde, asegura llevar el boleto ganador. Tampoco se escucha al violinista, que en la otra acera, con sus guantes remendados y un instrumento desvencijado y desafinado, se empeña en destrozar el Canon de Pachelbel.

Dentro del local todo parece en paz, el equilibrio perdido se reestablece y ninguno de los otros clientes esboza muecas de infelicidad. Sonríes a mi lado y enciendes un cigarro, tras la cortinilla de humo que se eleva, se ralentiza tu mirada y la guardo bajo llave en mi memoria; me servirá más tarde, cuando estemos lejos de aquí y no sea capaz de encontrar la paz que me falta, para regresar nuevamente a este lugar y saber que no todo está perdido.

Detengo ahora mis pensamientos sobre el escenario, descorro el telón y te imagino sobre él, alumbrada por un único foco, radiante, recitando versos y erizando los pelos de cualquiera. Actuando sin actuar, viviendo y sintiendo cada parte del guión. Así me gusta imaginarte cada día.

Eres toda sensibilidad y me encanta, como este local, como esta ciudad. Como estas calles que hemos recorrido juntos. Como la cerveza que riega mi garganta y me trae a la mente viejas canciones de Ismael. Y en ese instante, nada importa aunque media hora después el frío cortante de la noche nos devuelva al frío y sus sinsabores. La felicidad se basa en pequeñas cosas.



“Pequeña criatura, la esencia más pura
va en frasco pequeño.
Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también
encierra veneno.
Asumo el riesgo, te miro y planeo
una vida contigo cargada de sueños.
Y si no se cumplen cuando despertemos,
con la luz del día ya veremos lo que hacemos”



Irish Rover Teathre, Salamanca

11 comentarios:

Merche González dijo...

"La felicidad se basa en pequeñas cosas", breves instantes, sensaciones, emociones que despiertan un lugar y sueños efímeros.

Un beso y Felices Fiestas!!!

ElenarTe dijo...

"Que si consigues hipnotizarme con todo aquello que deseo, harás que algo diminuto se vuelva grande".
Son aquellas cosas que parecen insignificantes para el mundo las que recobran sentido en la gente especial y única, aquellos capaces de congelar una imagen y un momento con el flash de su pestañeo, aquellos en los que el trago de cerveza o Sex on the Beach les rescatan de la rutina para hacerles protagonistas en la obra de sus vidas, y en su propio escenario.

gracias otra vez, por ser uno de aquellos. O por ser aquel.
Porque sólo tú eres capaz de robar la llave de una ciudad y envolverla en seda roja.

Un abrazo.

Lucía Nazábal dijo...

Que bonito relato... y que bello el final. Sin duda este lugar me encanta, esta cargado de emociones y de relatos preciosos que hacen que a uno se le ponga el bello de punta.
Que facilidad para transportar al lector a cada situación que aquí se relata.
MARAVILLOSO!
Un beso

Miguel Angel dijo...

He visitado Salamanca en dos ocasiones y en una de ellas, una amiga que vive en esa fria preciosa ciudad, me llevó a tomar algo al local que muestras en la foto, me gustó mucho.
Por lo demas,el relato es muy original y bonito a la vez...no podia ser de otra forma.
Felices fiestas.

Marcos Callau dijo...

Mis aplausos admirados y mi más sincer enhorabuena. Me ha encantado este relato. He podido sentirme en ese Café antiguo, viejo Teatro y hast ahe podido ver esa mirada ralentizada entre la humareda del cigarrilo. Estupendo ambiente el que describes y geniañes los versos para cerrar. Estoy deseando visitar ese Café. un saludo.

Daniel Marcos dijo...

Un lugar mágico; seguro que es un lugar perfecto para sentarse y escribir.

Carina Sampó, terapeuta psicodramatica, coach personal, educadora en valores y emociones dijo...

Hola chic@s, hoy me paso por vuestra casa para dejarles mis buenso deseos para este nuevo año!

En este mundo de diferencias y semejanzas, que nos una el deseo de ser cada día mejores personas.

Que en este 2011 VIVAÍS VUESTROS SUEÑOS!
En este post y video va mi deseo para este nuevo comienzo!
http://naskendi.blogspot.com/2010/12/todo-final-implica-un-nuevo-comienzo.html#links
Carina Sampó

María dijo...

Pasear de vuestra mano por la realidad de las pequeñas cosas, de las situaciones cotidianas, de los pensamientos comunes, o de las antítesis que rigen nuestro comportamiento, es un deleite irrepetible.
Besos.

Historias entre Fogones dijo...

ojala disfrutes de esta sensación de sueños y esperanzas los 365 dias del año. Enhorabuena por vuestra sensibilidad y FELIZ NAVIDAD.

Mariona dijo...

La felicidad son todos los pequeños momentos...

Feliz navidad :)

JCR dijo...

Pasas el día entero sumergido en la rutina, entras, sales, tomas un café, paseas y vuelta al trabajo, pero cuando recibes una pequeña llamada para preguntar qué tal el día lo cambia todo, eso ¡los pequeños detalles!
Felices fiestas.