A veces no sé si estoy confundido o triste o simplemente triste y confundido. Siento algo dentro de mí que me impulsa a sonreír constantemente y sin embargo no lo hago. La necesidad de escribir se apodera en ese momento de mi mano y, como si de un adicto al crack se tratase, tengo que salir corriendo, sintiendo calambres en todo el cuerpo hasta que me siento delante de un folio y me pongo a escribir.
Empiezo a sentir una sensación de alivio mientras las palabras van fluyendo, voy relajando los músculos y en la boca empiezo a saborear la nostalgia. Recuerdos tristes golpean mi cabeza y fluyen por el brazo en un cosquilleo. Cada nueva idea que expulso de esta forma es una liberación. A veces noto como las letras se niegan a salir cuando ya recorren el canutillo del bolígrafo, arañan sus paredes y gritan, pero no tengo piedad y el papel acaba siendo su tumba.
Si releo una vez, el estómago da un vuelco y mi mente viaja a esos lugares, viste viejos trajes y me hace recordar antiguos olores de carmín y despecho. Si lo releo más veces la sensación se torna libertad y una sonrisa (aunque temporal) aparece en mi cara. Una vez que mi brazo se relaja y ya no queda nada más que escupir tomo consciencia de lo que ha pasado. Me he sumido en una profunda depresión donde ni siquiera el whisky ha sido capaz de sacarme a flote. Mi tabla ha sido el folio en blanco y las olas que me han llevado hasta la orilla las letras que en él se encuentran plasmadas.
Sin embargo siento miedo, porque temo sumirme demasiado tiempo en esa depresión de quita y pon, en ese sentimiento de culpa, rencor y odio. En ese baile maldito en el que suena un vals con ritmo de pasado, donde el presente ya no importa y ni siquiera miras al futuro. Temo ser adicto a la tristeza temporal, al pesimismo, a la derrota momentánea. Supongo que sólo en ese estado soy capaz de mostrarme a mi mismo, de tocar las notas que mueven mi alma y de componer la melodía de mi vida.
¿Será que le tenemos demasiado miedo a ser felices?
Yo prefiero la tristefelicidad.




21 comentarios:
La escritura es un desahogo para el alma, en eso me he sentido muy identificada contigo.
¿Tenemos miedo a ser felices?
No lo sé, la verdad... Tal vez sea eso. A mí me gusta vivir el presente, el día a día. Aunque también es cierto que echo muchas cosas en falta del pasado, sobre todo echo de menos a personas que se fueron para no volver, y eso me entristece mucho. En fin, lo que creo es que la felicidad perpétua no existe como tampoco la pena perpétua. :)
Un abrazoo
Gracias por este escrito, que refleja lo mismo que siento yo antes de darle al folio o a la tecla (según se pueda) y entregarme a la nostalgia.
Tristemete, amigo, los escritores somos un poco adictos a la infelicidad, a la nostagia, al dolor y al desamor.
Y más en estos tiempos de soles frios donde cuesta demasiado esbozar media sonrisa y cotizan a la baja nuestros sueños.
Guardaré esta entrada con cariño.
Cuidaos.
He sentido tantas veces lo mismo que has escrito.
Se me han puesto los pelos de punta como si reviviera esos instantes en los que sentimientos contenidos me envuelven... y escribo con fuerza y sin descanso hasta que de pronto... todo se vuelve calma y releo como dices y ... me pregunto ¿esto soy yo?...
Ha sido fantástico..
He sentido tantas veces lo mismo que has escrito.
Se me han puesto los pelos de punta como si reviviera esos instantes en los que sentimientos contenidos me envuelven... y escribo con fuerza y sin descanso hasta que de pronto... todo se vuelve calma y releo como dices y ... me pregunto ¿esto soy yo?...
Ha sido fantástico..
La tristefelicidad. Es el estado en el que mejor literatura se produce.
En momentos felices siempre planea la sombra de la infelicidad, de saber irrepetible el momento, efímero y que ha de ser sucedido por otros menos felices.
La tristefelicidad...
Comparto el placer de escribir como desahogo del alma.
Besos desde idem.
(Qué bien escribes! :)
La vida es demasiado corta para malgastarla sufriendo. Hay que sonreír, llenarse de alegría, pintarse de colores.
La tristeza y la felicidad serán pronto situaciones de lujo, a la que solo podrán acceder quienes que tengan tiempo para ello.
De momento forman parte de los sentimientos y estos aun de nosotros :)
Enhorabuena! habéis captado muy bien una situación que no es facil llevar al papel.
Tal vez se me saltasen las lágrimas cuando empecé a leer tu texto. Tal vez sea porque a veces yo también siento que necesito esa tristeza para escribir.
Pero me sigo negando a desprenderme del ahora para tatuar el papel de mi propia sangre.
Prefiero, pues, de vez en cuando, coger bocanadas de aire, mirar a mi lado, sonreir con otras sonrisas, y escribir funciones de pasión, de poesía, de amor.
Un abrazo, y una sonrisa.
p.d: he borrado la tristeza de esta mañana. :)
Yo también jeje. con qué pasión relatas y con qué sinceridad plasmas esa pasión que algunos encontramos al reto del folio en blanco, al trasmitir recuerdos mediante palabras. Muy bueno.
Me veo atrapado en el reflejo de sus palabras, machacamos impurezas de tal forma que se traslucen en escritos, la melancolía del ser y el eterno peregrinar del querer sonreír hasta agonizar.
Un fuerte abrazo.
Mañana tendré en diferido
el sonsonete mustio de mis pesares.
El no, el pavor, el olvido,
un pasado roto y sin recibo,
que ya sólo descambian en los bares
Siempre queda la palabra ;)
(...)¿Será que le tenemos demasiado miedo a ser felices?(...)
O será que huimos a lo efimero que sabemos es el estado de felicidad, que renunciamos a su búsqueda por miedo de encontrarla y no saber retenerla...?
Me ha parecido un texto bellísimo..donde coincido con la figura de la tristefelicidad como inspiradora de nuestra vida..
Besos chicos!
Para escribir es necesario ponerse en situación, sentir lo mismo que nuestro personaje, desde dentro hacia fuera, reflejar conflictos internos y nuestra visión del mundo hacia el abismo de lo externo, sin parte positiva y negativa no seriamos personas, sólo autómatas.
Un saludo.
La verdad es que, nosotros, viajeros de pluma y papel, nos caracterizamos por nuestra valentía frente a la inspiración y la cobardía ante nuestra realidad. Quizá encontrar el término medio entre los dos estados, puede ser mucho más relajante que la tristefelicidad. Sois especiales y como siempre me encantáis. un fuerte abrazo.
No es una depresión, es una válvula de escape. Los hay que gritan y se quedan tan anchos, otros que pisan el acelerador para salir bien en la foto, otros aporrean una raqueta de tenis hasta quedarse sin fuerzas y a otros nos da por escribir, por soltarlo todo en un folio o en un blog. Mejor eso que tragarse el propio vómito.
Un saludo.
Ufff Siempre me pregunto lo mismo. ¿Es qué nos da miedo ser felices? ¿Por qué tiene más cabida los pensamientos negativos que los positivos? ¿La felicidad es más débil que la tristeza?
Cuestiones varias que no se si algún día podré contestarlas.
Enormes como siempre ^^
un besote!
Creo que no es miedo a ser felices, sino que sólo una pizca de tristeza y un toque de amargura o sentimiento de pérdida, nos remueve las entrañas lo suficiente para desahogarnos con rabia por medio de la palabra escrita.
Los momentos felices los pasamos demasiado ocupados en serlo para dejarlos escapar escribiendo.
Un besazo.
Cuando no somos felices ansiamos serlo. Cuando lo somos nos preocupamos de no estar aprovechando esa felicidad y deseamos otra vez lo malo para no malemplearla.
Lo único positivo de la tristeza es que es como las ganas de fumar para un ex-fumador: al rato se pasa.
Si no, es una depresión.
Un placer leeros... como siempre y aunque no sepa a qué equilibrista estoy mirando
Desde tiempo inmemorial , la escritura ha sido una válvula de escape para las personas...permite transmitir sobre el papel o el teclado, lo que no nos atrevemos o no sabemos contar, denunciar , suplicar , enamorar...de viva voz.
Creo que no tenemos miedo a ser felices...tenemos miedo a que se acabe demasiado pronto, como algo efímero....y duela...aquello de "entre mas alto, mas dura será la caida " .
Felicidades por el relato, es muy bueno , un abrazo.
Este sábado pasado, durante todo el día, un grupo de mujeres nos entregamos al trabajo vivencial en el taller titulado: VIVIR CON MIEDOS O MIEDO A VIVIR?
El miedo esta para algo. La pregunta clave es: para que estás conmigo? Que gano con tu presencia? De que me proteges? A que me acercas? A que me alejas?
En la base de los miedos, esta el miedo a la vida, el miedo a ser feliz.
En este post que añado hay una poema grupal producto de la vivencia de este grupo de mujeres.
http://naskendi.blogspot.com/2010/11/taller-de-gestion-del-miedo-el-dia.html
Espero que te guste!
Gracias por este fantástico post!
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