lunes, 14 de mayo de 2012

En crisis


Dobló el periódico y suspiró, sorbió el poco café que quedaba en la taza y se apretó el nudo de la corbata. No sentía nervios, era la décima entrevista en ese mes y empezaba a estar cansado del “ya le llamaremos”, había aprendido a sobrellevar la situación de la mejor forma y sabía que lo mejor era no hacerse ilusiones.

Se dirigió al dormitorio y besó en la frente a la mujer morena que dormía placidamente abrazada a la almohada. Se despertó con el beso pero no abrió los ojos, sonrío y levantó un brazo para abrazarlo. Le susurró: “suerte hoy, te quiero” y volvió a quedarse dormida. Él volvió a suspirar y salió de casa. Sabía que le debía muchos besos a aquella mujer y que necesitaría cien vidas para devolvérselos, por alguna razón no le importaba estar hipotecado de por vida si cada mañana podía besar la paz en su frente, su mejilla o los labios.

De camino a la entrevista en el autobús escuchó hablar a unos viajeros de primas de riesgo que subían, pero el único riesgo que el asumía cada día era el de morir de un infarto cuando la veía desnuda entrando en la ducha o cuando le miraba con esos ojos verdes que no encerraban el mar pero contenían toda su agua. Escuchó algo de un posible rescate y no pudo más que asentir con la cabeza, ella lo hacía perder la razón y alguien tendría que rescatarlo pronto. Aunque prefería seguir siempre ahí, nadando sin control. Hablaron también de cracks bursátiles pero lo único parecido a un crujido que conocía era el sonido de la cama cada noche cuando se entregaba a la pasión, dijeron algo de un peaje que empezarían a cobrar en breve y él el único peaje que pagaría sería por verla cada día…

Por eso cuando en la entrevista le preguntaron:

— ¿Entiende usted de economía?

Sonrió como un idiota y contestó:

— ¿Vive usted con un tesoro?

La cara del entrevistador fue un auténtico poema y negó entre extrañado y confundido con la cabeza.

— Entonces creo que es usted el que no tiene ni puta idea de economía. Adiós, muy buenos días.

Y así sin más se marchó. Volvió a casa y allí la encontró desayunando, despeinada y recién levantada. La besó y suspiró una vez más.

— ¿Te han dado el trabajo?
— No, pero no me importa, no quiero trabajar para un banco.
— ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
— No ha pasado nada, simplemente me he dado cuenta de que yo no estoy en crisis y no me van a convencer de lo contrario.

Y aquel día, en aquel apartamento pequeño casi sin ventanas, dos personas sonrieron como no lo habían hecho antes y dispararon todas las primas de riesgo de sus corazones cuando se fundieron en uno solo.

18 comentarios:

Susana dijo...

Qué bonito. Hay cosas que el dinero no puede comprar. Un beso.

Noelia dijo...

Decir que me encanta sería quedarme demasiado corta, describir a esa persona como valiente sería no hacerle justicia, sentirme un poco envidiosa hacía ellos no sería algo más que una gran verdad ;)Ojala todo el mundo entendiese la economía como él ;)

Jesus García L. dijo...

Una maravillosa descripción del amor.

No importa que se caiga el mundo si tienes, como el protagonista, un tesoro en casa.

Expléndida narración.

Un abrazo
Jesús

Anónimo dijo...

Me encantó, muy fresco, muy actual, una mezcla de lo ruinoso de la vida, con todo aquello que te da la mayor de las fortunas, unas comparaciones magistrales. Yo quiero un hombre así¡¡¡ Enhorabuena por la entrada.

clareta dijo...

Me encanta, lo he leido tres veces, y las tres me he estremecido...yo tengo un tesoro como el protagonista...y lo que más me gusta es dejarla en la cama cada mañana con un beso y un te quiero!

Petonets de tormenta

Anónimo dijo...

Hahaha me hiciste reir xD ¡Pero qué lindo! Si hay algo que me encanta es el amor!!! *.* De ahí deduce por qué casi el final fue mi favorito...

Gracias por tu visita... Aprecio tus comentarios! :)

Y dijo...

jajaja quebonitoooo me gutó mucho porque es simple y gracioo y a la vez muy profundo =)
Gracias por el apoyo =) te espero de vuelta cuando quieras

VANESSA dijo...

Tenéis un premio en mi blog!
Tres besoss

Pugliesino dijo...

Crean tal capa de desconcierto, de dudas y temores que impide detenerse un momento y decir, sin intereses ni plazos, un te quiero a quien da el mas bello sentido para luchar contra esta crisis.
Pero existe ese momento, y este bellísimo relato es un mapa que conduce hasta el.

Un abrazo y adelante!!

Laura dijo...

Tu inspiración es también la mía:

"Podría ser jardinero en Marte,
médico de flores, poeta ambulante,
deshollinador volando en tejados,
probador de espejos o un pirata honrado.
Quisiera ser hombre al fin al cabo."

Yo no lo podría haber comentado mejor, así que utilizo la poesía del genio.

Historias entre Fogones dijo...

"Cuando le miraba con esos ojos verdes que no encerraban el mar, pero contenían toda su agua".
¡Que frase más preciosa!
Me ha encantado y me gustaría creer, de todo corazón, que existen dos almas en este mundo que se aman de esta manera.
Y si tan solo existen en tu escrito, habría que inventarlas.
Un besazo enorme.

Elsa dijo...

Muy, pero muy bueno. Me ha encantado, y como dice un comentario anterior, hay cosas que el dinero no puede comprar.
Un abrazo.

Vértigo dijo...

habría que tener más valor y hacer cosas así en las entrevistas de trabajo...

Sofya dijo...

Amor y crisis generalizada, dificil mezcla...¿Dificil separarlos?...Con tener claro lo que es el amor y saber que las crisis son cíclicas podría salvarse uno, sin embargo tristemente cuesta y no sabemos valorar las cosas que tenemos ni en su justa medida. Como siempre una entrada estupenda para reflexionar.
Saludos

Ester Del Pozo dijo...

Que fusión mas bonita, amor y crisis. Descripciones intensas. Muy buenas. Otra entrada genial.

besos

María dijo...

Me quedo aquí porque las entradas anteriores ya las he leído y comentado.

Hay personas que no están satisfechas de su vida, e intentan gastar lo que no tienen quizá para llenar el gran vacío que hay en sus vidas.

Un beso.

Anónimo dijo...

"Sabía que le debía muchos besos a aquella mujer y que necesitaría cien vidas para devolvérselos, por alguna razón no le importaba estar hipotecado de por vida si cada mañana podía besar la paz en su frente, su mejilla o los labios".

Y aunque el mundo a tu alrededor se desmorone, una única persona es capaz de mantenerte en pie. Creo que lo llaman amor ;)

Un besote fuerte!!

Anónimo dijo...

"Sabía que le debía muchos besos a aquella mujer y que necesitaría cien vidas para devolvérselos, por alguna razón no le importaba estar hipotecado de por vida si cada mañana podía besar la paz en su frente, su mejilla o los labios".

Y aunque el mundo a tu alrededor se desmorone, una única persona es capaz de mantenerte en pie. Creo que lo llaman amor ;)

Un besote fuerte!!