Sin ideas previas ¿de qué hablamos ahora? Tic-tac tic-tac. Actuar sin pensar, como la vida misma. Luego viene el arrepentimiento, pero ni siquiera tienes tiempo para eso, porque tienes que volver a actuar sin pensar para otra cosa distinta. Igual consigo hacer algo de escritura automática.
¡Stop! ¡Paren las rotativas! Vamos a detener un momento el mundo. Durante los cinco minutos siguientes no ocurre nada alrededor. Así es más fácil. Así debería ser siempre. Así tendría tiempo para mirarme a los ojos y preguntarme dónde está la novela que me prometí hace dos años, la que me salvaría la vida y todo eso. Voy a decir una obviedad como un piano, pero no te imaginas lo bien que viene pararse de vez en cuando y mirarse a los ojos. He visto más de lo que he escrito. Hala, ya puede seguir girando.
¿Alguna vez te has tropezado con una piedra y mientras caías te has vuelto a tropezar en el aire otras dos veces con la misma piedra? Hay cosas que se empeñan en desafiar a la física por alguna razón que no acabo de comprender. Y la piedra... ¿qué opina de todo esto? Puedo escribir la historia de la piedra que era golpeada varias veces por el mismo pie. La piedra aventurera que recorría los caminos en busca de pies distraídos, preferiblemente descalzos. O la historia de aquella pobre piedra que se lanzó a rodar por el mundo en busca de aquél níveo pie que la enamoró hasta fundir los minerales de su corazón de piedra. Road movies de piedras rodantes y banda sonora de los Rolling Stones. El mito de Sísifo es la historia de una piedra en un parque de atracciones.
Y no sé por qué hablo de piedras si llevo una temporada batiendo mi propio récord de no tropezar con la misma. ¿Será que estoy madurando? O peor; ¿será la edad?
Hay épocas en las que llegan tantas cosas y tan rápidas que el primer instinto es sentirse violado, pero luego acabas aceptándolo y por último se convierte en una especie de droga. Y necesitas... otra novedad, y otra novedad. A ella le gusta la dopamina, dale más dopamina. Estás hiperexpectante, inquieto si las cosas no llegan automáticas. En los momentos de calma necesitas levantarte y hacer algo, si las cosas no llegan por sí solas debes forzarlas por tu cuenta, aunque des palos de ciego. Y cuando quieres darte cuenta es domingo por la tarde e intentas ponerte nostálgico para escribir, pero ni siquiera llueve. Sentirse plenamente vivo en la anodina rutina debe ser algo muy parecido a esto. Cada detalle llama tu atención, como si tuvieras cinco años y estuvieses descubriendo el mundo por primera vez. Y sin embargo, como te descuides, puede ser estresante.
Vale, aún estamos dentro de tiempo. Relectura rápida. Creo que el texto tiene el mismo nivel de redacción que lo que escribía con quince años. Pero es un experimento, quizá la próxima vez salga mejor, para hacer un huevo hay que romper algunas tortillas. Quizá no haya una próxima vez. Vale, subido a bBogger, ahora una foto. Buscamos random en devianart y... perfecto. Ya está todo, tengo que publicar y... ¡Oh! ¡mierda! El título...

Por cierto, la imagen es de ~astrocrack



6 comentarios:
Mucho mejor sin título jejejeje. La tarea de escribir, la necesidad o la droga de escribir. Sigamos trasteando, (como dice un buen amigo bloguero)
Me encantan este tipo de textos en los que crees que la inspiración te ha dejado plantado y pasados un minutos, horas (o el tiempo que sea), te sale un texto bastante decente y diferente.
un besote!!
PD: Ya se os echaba de menos
Genial!!! jaja, son estupendos!!
;)
y el título es fantástico jaja ;)
Muaaaaaaaack
http://mujeresalbordedelexito.blogspot.com/
Hacía mucho que no venía por aquí.
Me alegra volver a leeros. Tengo que ponerme al día.
Un fuerte abrazo a los tres.
Me ponéis en forma en la escritura. =)
A pesar de no llover te ha quedado bordado.
Yo también descubrí el mundo hace poco tiempo y llegó a ser estresante, fue mucho mejor cuando tenía 5 años.
Tres besoss!
A veces, casi siempre al final del fin de semana, en la quietud de la noche me planteo que llevo demasiado tiempo inmersa en los "insignificantes" trasiegos que componen mi sencilla vida diaria, trabajo, política local (cultura), colaboraciones con la Universidad, los amigos (que no se dejan descuidar) y mil pequeñas cosas más que componen mi hoy contínuo... y no he escrito nada en mi pequeño rincón peeeeero, oh desastre! estoy en un bloqueo persistente que no me permite ni abrir un word...
Entonces busco una fotografía o simplemente me miro por dentro y voilà!... aunque desde luego... el título es lo más difícil y agobiante!.
Besos y mil gracias por encontrar siempre el texto que me hace reflexionar con vosotros.
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