martes, 7 de diciembre de 2010

Tout va bien

Una cerveza y un porrito en mi segunda casa y al momento se me olvida lo que soy, y lo que no soy. Se me olvida la semana de estrés, y de exámenes, y de suspensos, y de prácticas de laboratorio, y de correr, de correr siempre de un lado a otro y no llegar nunca a ninguna parte como si me hubiera estado moviendo siempre en círculos, pero sin llegar ni siquiera de vuelta al punto de partida.

Allí, arropado por mi gente, pierdo la noción del espacio, y el concepto de responsabilidad, y la memoria a corto plazo, y las llamadas perdidas, los cordones de los zapatos, los pesos de encima y la palanca de cambios. Los celos ya no tienen pegamento y el cielo no caerá mañana sobre nuestras cabezas.

Se me olvida que el jefe me hizo una tentativa de amenaza el primer día de trabajo - fallida, por cierto, porque está lejos de disponer de armas para amenazarme como es debido - Se me olvidan los "tocados" y los "hundidos" y por un momento no me importa la guerra y no e importa la paz.

Y caigo en ese estado de melancolismo melindroso, en esa falsa sensación de paz, en ese falaz "Tout va bien" que, para mí, en realidad no significa otra cosa que "Todo se está derrumbando a mi alrededor, todo arde y las llamas comienzan ya a acariciar mis pies descalzos, pero me siento bien con ello"



Imagen: ~wstfgl

12 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Sigamos que, realmente, "todo va bien"... aunque solo seamos sombras irreconocibles de lo que un día fuimos y quisímos ser para siempre, sin éxito.

Ħαррy єyєs dijo...

A mi en cambio no se me olvida. Es como un reloj invisible que no deja de sonar...y ya no puedo con este melancolismo melindroso...

Negrevernis dijo...

A mí tampoco se me olvidan las cosas. Me resisto a no ir a más y evolucionar a mejor.

JCR dijo...

Tener memoria o demasiada memoria nos puede ocasionar problemas melancólicos, como pez en el agua mejor continuar nuestro camino sin olvidar aquello que fue positivo.

VANESSA dijo...

Eso es porque te sientes bien con tu conciencia,y estás bien por dentro aunque todo esté patas arriba; tanto, que no te queman las llamas en los pies descalzos.
Tres besos!

María dijo...

Queridos amigos, entro para que sepas que en mi blog hay un MIMO, que Begoña del los Blogs:
http://abeduletxealur.blogspot.com/ y
http://mibauldecuentosabedul-abedul.blogspot.com/
me ha encargado que reparta por los caminos por los que deambulo con cariño cada día.
Espero que lo recojas con un beso.

Pugliesino dijo...

Tejes muy bien esa cortina de transparente apariencia que transcurre como si nada o nadie alrededor tuviera ese momento de percatarse que no todo va bien.
Pero saberlo, aun sintiendo el roce de esas llamas, da fuerzas para rebelarse y ser mas libres.

Un abrazo!

Historias entre Fogones dijo...

El conformismo no es un estado sencillo ni tampoco cómodo. Todo tipo de percepción que te conduzca a aceptar la monotonía como parte de tu vida, sin ninguna duda, se convertirá en incapacidad para luchar cada minuto,es la negación de poder volar muy lejos y muy alto. No te escondas trás la coraza de tu gente, ni de tu rutina. Mientras tanto, el tiempo pasa, las canas aparecen y ya no hay vuelta atrás. Révelate aquí y ahora, es tu momento.

Clara dijo...

Ese, "Tout va bien"es un verdadero mantra,ser observador y observado.

Un abrazo

María dijo...

Tout va bien!
No importa que todo se deshaga a nuestro alrededor, de verdad, si por un momento para nuestra mente relajada... todo va bien.
Un beso.

Drywater dijo...

Si es el comienzo de la indolencia tiene muy mala pinta...
La imagen desgarradora.

Un saludo y ánimo

Unknown dijo...

De vez en cuando hay que "desconectarse" del devenir diario, de la rutina diaria... y arroparse con buenos amigos, familiares... y evadirse por un par de días u horas... olvidarse un poco de la seriedad que a veces concedemos a nuestras vidas.

Saludos!